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Adiós al escritor Juan Gelman 1930-2014 - Su poesía.

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13/02/2016 Adiós al escritor Juan Gelman 1930-2014 - Su poesía.


Su poesía

Juan Gelman fue un renombrado poeta argentino. Escritor desde su niñez, se desempeñó como periodista, traductor y militante en organizaciones guerrilleras. WIKIPEDIA

Fecha de nacimiento: 3 de mayo de 1930, Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento: 14 de enero de 2014, Ciudad de México, México
Cónyuge: Mara La Madrid (m. ?–1995)
Familiares: Macarena Gelman (nieta)
Películas: El lado oscuro del corazón, Por los senderos del Libertador, Resistir

EPITAFIO
Un pájaro vivía en mí. Una flor viajaba en mi sangre. Mi corazón era un violín. Quise o no quise. Pero a veces me quisieron. También a mí me alegraban: la primavera, las manos juntas, lo feliz. ¡Digo que el hombre debe serlo! Aquí yace un pájaro. Una flor. Un violín.

GOTÁN
Esa mujer se parecía a la palabra nunca, desde la nuca le subía un encanto particular una especie de olvido donde guardar los ojos, esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.
Atención, atención yo gritaba atención pero ella invadía como el amor, como la noche, las últimas señales que hice para el otoño se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.
Dentro de mí estallaron ruidos secos, caían a pedazos la furia, la tristeza, la señora llovía dulcemente sobre mis huesos parados en la soledad.

Cuando se fue yo tiritaba como un condenado, con un cuchillo brusco me maté, voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre, él moverá mi boca por la última vez.

IGNORANCIAS
Lo que mi infancia no sabe yo tampoco lo sé. Las calles de mi ciudad parecen un signo de interrogación sobre mi corazón mudo. La taza de leche, la vaca en el fulgor del barro, el padre que existe, los rezongos y crepúsculos tristes donde me sentaba como anticipaciones. La rueda del tiempo regresa sin volver. El humo pasado arde aquí. Un viento vago enfría mi cuna.

OTRO MAYO
Cuando pasabas con tu otoño a cuestas mayo por mi ventana y hacías señales con la luz de las hojas finales ¿qué me querías decir mayo? ¿Porqué eras triste o dulce en tu tristeza? nunca lo supe pero siempre había un hombre solo entre los oros de la calle pero yo era ese niño detrás de la ventana cuando pasabas mayo como abrigándome los ojos y el hombre sería yo ahora que recuerdo La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos
EL ESPEJO
[a José Saramago]

El sueño castigado se queda en el sueño de sí mismo, no péndula su espanto. ¿A dónde irá con su memoria? Entre árboles busca una sombra verdadera en esta duración. El sueño era otros y es otro hoy que otros lo niegan o creen que no existió. No quiere encuentros falsos y contempla su cara en un espejo que se detuvo y guardó fulgores que no envejecen mañana.

NOCHE DE REYES
El hilo de la infancia tiene muchos hilos dentro. Se confunden en los animales grandes, se tejen y destejen una y otra vez. Quién sabe si mirándolos no dejamos de verlos. Ese país nos pertenece tardíamente. Parece algo escuchado cuando el sol cubre el árbol de enfrente, la nube que pasa.

CXLIII
En el miedo a la muerte la muerte no vale la pena. Los afligidos no interesan, ni los tullidos por amor, ni el portentoso ingenio de un verano. Importa la luz recibida en forma de entrañas para verse. La sensación del cuerpo que termina no vive en rincón cerrado, crea su doble en estaciones impalpables y las alícuotas de pena sin notario. Una calandria ordena el fracaso de un fósforo apagado